
Extremas son las medidas que tomó el rector de la Universidad Nacional de San Juan, Benjamín Kuchen, al suspender las actividades en todos los ámbitos de la entidad por tiempo indeterminado.
Cada decano deberá determinar el momento de reinicio de actividades de acuerdo a las demoras que demanden las refacciones. Esta resolución fue determinada tras la constatación de ausencia de habilitaciones de Bomberos en todas las dependencias de la casa de altos estudios.
Aún no se determina el presupuesto que cada facultad deberá destinar a refacciones edilicias y de instalaciones eléctricas. Sin embargo, el Consejo Superior, de acuerdo a una iniciativa del consejero Oscar Riveros, presentó una propuesta para economizar restringiendo gastos que consideran inapropiados.
De acuerdo a la medida se estipula interrumpir el pago de tickets por no formar parte del acuerdo presupuestario y no se autorizan más horas extras. En cada facultad se disminuirá de seis a cuatro el número de secretarios y se formará un fondo de emergencia cuyo objetivo prioritario será atender las demandas de higiene y seguridad de todas las dependencias universitarias. El uso de este fondo deberá ser aprobado por el Consejo Superior.
Opinión de los estudiantes
“No me parece apropiado suspender por completo las actividades porque hay zonas que están en buenas condiciones. Pero, me da impotencia que tengan que pasar las cosas para que las medidas se tomen luego”, manifestó Laura Garcés, estudiante de Filosofía. “Es increíble el riesgo que hemos estado corriendo cotidianamente. Podría haber sido cualquiera de nosotros la víctima. Es necesario que alguien se haga responsable. Las medidas me parecen apropiadas, pero lamentables”, reflexionó Marcos Guardia, estudiante de Agrimensura.
Manifestación
Al cumplirse hoy una semana de la muerte por una descarga eléctrica del estudiante Fernando Reynoso, se hará a las 16 una manifestación pidiendo memoria y justicia.








